Publicado: 14 de Enero de 2017

Trilostano. Una nueva opción en el tratamiento del hiperadrenocorticismo El trilostano bloquea la síntesis de hormonas esteroideas adrenales. A pesar de que su duración es menor de 24 horas, aproximadamente el 70-90% de los perros con hiperadrenocorticismo responden favorablemente a una sola dosis diaria y la mayoría responde al aumentar a dos veces al día. Aunque el trilostano es más seguro que el mitotano, puede producir ocasionalmente letargia, pérdida de apetito transitoria o signos relacionados con hipocortisolemia. Es importante realizar las revisiones indicadas para disminuir el riesgo de hipocortisolismo. Palabras clave: Hiperadrenocorticismo, trilostano. Clin. Vet. Peq. Anim., 25(3): 189-192, 2005 Introd ucción C. Arenes', M. López1, C. Melián 1, MaD. Pérez-Alenze' 1 Clínica Veterinaria Atlántico, Pí y Margal 42, 35006. Las Palmas de Gran Canaria 2 Hospital Clínico Veterinario, Facultad de Veterinaria, Universidad Complutense de Madrid 28040 Madrid ¿]D A.V. E.P.A. Desde hace varias décadas, el tratamiento médico más empleado en el hiperadrenocorticismo canino es el mitotano. Los inconvenientes de este tratamiento incluyen riesgo de producir hipocortisolemia, intolerancia al medicamento, tendencia a las recaídas durante la fase de mantenimiento y precio elevado. En este periodo, se han investigado intensamente tratamientos alternativos para el hiperadrenocorticismo canino como el ketoconazol, selegilina o la aminoglutetimida pero, por falta de eficacia o por sus efectos adversos, ninguno de estos medicamentos ha logrado sustituir al mitotano como el tratamiento de elección para el síndrome de Cushing canino. El trilostano se está utilizando, desde hace más de cinco años, para el tratamiento del hiperadrenocorticismo canino, con resultados satisfactorios. Es un análogo de hormonas esteroides que inhibe competitiva mente la enzima 3 beta-hidroxiesteroide deshidrogenasa, lo que da lugar a una disminución de los niveles circulantes de hormonas esteroides adrenales y ganada les, entre ellas cortisol y aldosterona. Esta inhibición es reversible y alcanza su nivel máximo entre las 2 y las 6 horas después de la administración oral. La duración de la acción es muy variable y en la mayoría de los perros es cercana a las 24 horas, sin embargo, aproximadamente un tercio de ellos no supera las 12 horas 1. Dosificación Este medicamento se comercializa para el tratamiento del hiperadrencorticismo canino como Vetoryl®(a)en cápsulas de 30, 60 Y 120 mg. También existe una formulación destinada al uso humano (Modrenal®)(b) con las presentaciones en cápsulas de 60 y 120 mg. La dosificación inicial recomendada actualmente es: perros de <5 kg 30 mg/día, perros de 5-20 kg 60 mg/día, perros de 20-40 kg 120 mg/día y perros de más de 40 kg 240 mg/día. Se debe administrar con la comida y el tratamiento se mantiene de por vida, si bien se ajustará la dosis en función de las revisiones. Algunos animales necesitarán dosis mayores, o más frecuentes, y otros necesitarán dosis inferiores a las iniciales; estos cambios se realizarán en función de la evolución de la sintomatología y de los resultados del test de estimulación con ACTH (ver monitorización). Eficacia La eficacia del trilostano administrado cada 24 horas es del 70-90%2-3 Sin embargo se obtiene una buena respuesta, en la práctica totalidad de ellos, si aumentamos la frecuencia del tratamiento a dos veces al días A los pocos días del inicio del tratamiento se observa una mejoría en la poliuria, polidipsia, polifagia y nivel de actividad. Otros signos como los problemas dermatoló- gicos o las alteraciones analíticas pueden tardar entre 2 y 4 meses en resolverse completamente. En un estudio de 78 perros con hiperadrenocorticismo hipofisario, tratados con trilostano, se obtuvo un tiempo medio de supervivencia de 661 días".